Olga Juan Lázaro
(Olgajuan@cervantes.es)
Instituto Cervantes, Alcalá
de Henares (Madrid)
Jimena Fernández (jimena@saber-mas.com)
saber+
Índice
1. Introducción:
Internet como parte de nuestra cultura
2. Profesores:
criterios de evaluación de materiales en línea
3. Usuarios:
criterios de uso de la red en entornos E/LE
Plantilla
para la evaluación de materiales en línea
Plantilla
para la aplicación de los criterios de uso
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1.
Introducción: Internet como parte de nuestra cultura
Un ciber-café ya no nos resulta extraño. Podemos ver enormes vallas publicitarias donde se lee, generalmente, una palabra siempre acompañada de un punto y la palabra ".com". Y a nadie le resulta sorprendente. También se oye hablar, no sin cierta asiduidad, de la sociedad de la información, de la sociedad del aprendizaje... Y nadie se sobresalta, ni tan siquiera arqueamos las cejas o fruncimos el ceño. Hoy en día una persona que pertenezca al mundo occidental, aunque sea del cuarto mundo (el sector marginado de la sociedad) reconoce la red como parte de su cultura. Y así la red tendrá el mismo valor de un coche, un teléfono móvil, una televisión, un vídeo digital, etc. Pero ahora sabemos exactamente o al menos creemos saber cuándo un coche es conveniente o no para nuestras necesidades y lo mismo sucede con el vídeo, la televisión y demás aparatos que nos rodean. ¿Sabemos cuándo un sitio de internet nos conviene o no, cuándo se acomoda a nuestras necesidades? La red no sólo se ha convertido en fuente de información para todos los usuarios y canal de comercialización capaz de satisfacer casi cualquier demanda cotidiana y profesional que se plantee, sino que es una necesidad social y cultural incluirla en nuestros centros, no diremos todavía clases, debido sobre todo al coste económico que supondría y a la necesidad de formación del personal docente. Además nos hemos convertido en responsables de la información que transmitimos y por ello debemos ser conscientes de lo que un canal tan poderoso nos ofrece.
La nueva figura del profesor, los recursos que ofrece internet, los diferentes tipos de enseñanza de acuerdo al aprovechamiento de dichos recursos, la comunicación directa mediante internet, el rol que juega este instrumento entre nosotros... Todas estas aportaciones producen cambios que afectan a la concepción tradicional del desarrollo del aprendizaje de manera más evidente que nunca. Ya no se puede retrasar el reajuste de la organización escolar, el currículum, los métodos de enseñanza de manera que podamos acceder a todo ello de forma personalizada, con una elección individual de objetivos, con sus protagonistas interactuando y disfrutando de las ventajas de la flexibilidad de horarios y espacios culturales. La oportunidad es extraordinaria y también un desafío mayor ante el que tenemos que reaccionar activamente porque un cambio de dichas dimensiones exige también un uso inteligente de los nuevos medios. La nueva situación pertenece a un orden incipiente en el que se crea riqueza aplicando el conocimiento más que nunca. Se tendrán que abandonar los modelos de texto para asumir los de hipertexto, empresa nada fácil a decir por la inercia de los modelos textuales que son los que predominan. Las aplicaciones de todos estos recursos en la clase de Español como Lengua Extranjera son múltiples y variadísimas. La aplicación de estos recursos se explica muy bien desde el Constructivismo, la Teoría de la Conversación y del Conocimiento Situado que se articulan como excelentes bases de apoyo. Desde el estudiante que busca una escuela y elige una para sus clases presenciales, hasta los que deciden aprender nuestro idioma en un contexto completamente virtual. En E/LE una gran parte de la población se encuentra fuera de países hispanohablantes e internet ha facilitado enormemente la distancia de los profesores y de los estudiantes con respecto a los entornos hispanos. En resumen, las ventajas son múltiples y los inconvenientes también, lo que resulte dependerá de cómo lo construimos. Por eso, conozcamos los recursos a fondo y aprovechémonos de ellos para investigarlos porque al fin y al cabo la relevancia de un servicio o de una información viene determinada por el uso que se haga de ella.
Es necesario reconocer el papel dinamizador de los profesores en todo este proceso de cambios en los que su figura también se transforma para asumir nuevos roles de tutor y auxiliar del proceso de aprendizaje. Igualmente los formadores también serán responsables de fomentar un espíritu crítico para que no caigamos en la ratificación de nuestra manera de ver la vida y las cosas, para cuestionarnos la viabilidad de un sistema que aumenta globalmente las diferencias económicas, sociales y culturales, para que no se imponga una única medida universal de las cosas. Por lo tanto, también es necesario cubrir este espacio para alfabetizar en la diversidad del fenómeno multicultural. Volvamos al papel. Quizás nos resulte más familiar acercarnos a los materiales en internet recordando los materiales en papel, a los que estamos tan acostumbrados. Al fin y al cabo, los materiales en formato plano o de papel son el referente con el que contamos y con el que estamos más familiarizados. Cuando nos enfrentamos a la selección de material (un método, material complementario, etc.) en papel, ¿qué criterios seguimos? Probablemente nos fijemos en el enfoque metodológico, en las tareas y actividades que se proponen, en la secuenciación, si se practican todas las destrezas y se integran las estrategias de aprendizaje, el papel que el alumno desarrolla en su propio aprendizaje, la variedad y calidad de materiales reales con los que se trabaja, si se incorporan las últimas teorías sobre adquisición de lenguas, etc. Por supuesto, no vamos a olvidar tener en cuenta qué imagen de la cultura de la lengua meta se transmite a través de los materiales seleccionados y cómo se trabaja ésta, huyendo de los tópicos culturales en pro de un trabajo de interculturalidad y de comprensión y respeto a las culturas de los estudiantes. Además de la calidad del material, no hay que olvidar tener en cuenta, por supuesto, las necesidades de los alumnos, el contexto espacio-temporal en el que se va a gestionar el uso del material y los medios que dispone el aula o el centro para trabajar con diferentes recursos (vídeo, retroproyector, ordenador, conexión a Internet...). ¿Podemos seguir los mismos criterios cuando el soporte es diferente? ¿Evaluamos de igual manera un libro, un CD-ROM y un vídeo? ¿Nos centramos en el contenido solamente o también nos ocupamos de la forma? Pongamos por caso este mismo artículo, ¿sería exactamente igual sobre el papel que en vídeo, CD-ROM o en un hipertexto? Decididamente no. Cuando empezamos a navegar por la red y visitamos páginas y páginas enlazadas, ¿qué aspectos nos pueden ayudar a discriminar la utilidad e idoneidad de los materiales? A continuación presentamos una serie de criterios con los que hemos estado trabajando con los materiales de internet y que facilitarán la labor de los profesores en la selección de material. A) Identificación del material Cuando nos enfrentamos a unas páginas que jamás hemos visitado antes, ¿qué es lo primero que nos gustaría saber? Sin duda alguna, dónde estamos. A veces es difícil recordar el camino que hemos seguido, pero... allí estamos, visitando una página que buscamos con un objetivo concreto o a la que hemos llegado por simple curiosidad discriminando información y haciendo "clic" por aquí y por allá. Sea cual sea el motivo por el que estamos delante de esta página, ¿dónde estamos?
Ver este apartado en la plantillla para la evaluación B) "Auctoritas" ¿Quién ha publicado esas páginas? ¿Y cuándo han sido actualizadas por última vez? Tener una pequeña reseña profesional del autor ayuda a conferir cierta fiabilidad a los materiales en Internet. Publicar un libro lleva consigo unos costes nada desestimables, además de un conocimiento técnico del proceso. Pero publicar en Internet es bastante diferente. Si estamos hablando de buenas páginas, buenos materiales en la red, lo que es conocimiento técnico sí es necesario, o una partida económica para encargar su desarrollo o implementación a personal cualificado. También hará falta reservar un espacio en un servidor para acoger y mantener nuestras páginas. Pero también podemos publicar nuestras páginas de forma mucho menos gravosa para el bolsillo. Hay servidores que nos permiten alojar páginas de forma gratuita (igual que tener una dirección de correo electrónico) y con unos conocimientos básicos de edición de páginas web, se puede empezar a funcionar. ¿Qué significa esto? Que la calidad de las páginas no siempre está garantizada. El mundo de las nuevas tecnologías evoluciona muy rápidamente, lo cual quiere decir que las posibilidades para desarrollar material también, y nos podremos encontrar con una página que técnicamente era perfecta hace un año, pero que hoy ya está superada. Ver este apartado en la plantillla para la evaluación C) Navegación Si bien la navegación es el primer paso a seguir en un material en línea, los puntos anteriores son las bases sobre las que descansa esta importante característica de los materiales hipertextuales. Dentro de la navegación tendríamos que tener en cuenta los siguientes aspectos: - Identificación de las páginas. Dentro de un mismo material nos encontramos con ramificaciones. ¿Sabemos dónde estamos en cada momento? ¿Podemos ubicar la página que estamos visitando dentro de la estructura general? - Tipo de navegación. No sólo es imprescindible identificar una parte dentro del todo, sino tener las posibilidades de avanzar o retroceder, o ir al punto 3 del índice, por ejemplo, de forma sencilla e intuitiva, es decir, sin tener que estar perdiendo 2, 5 ó 10 minutos para familiarizarnos con la navegación. En este sentido, respetar las convenciones que se vienen usando en el diseño de páginas web facilita mucho la labor tanto a diseñadores como a usuarios, lo que no quiere decir que no haya que dejar paso a la creatividad, sino darle riendas sueltas, como siempre, a partir de unas pautas claras. La creatividad se construye con un cierto orden y no significa anarquía ni caos. Dentro de este punto, también es importante disponer de una navegación lineal para los usuarios no iniciados. No por ello hay que descartar un tipo de navegación jerárquica, en árbol, que permita ir directamente al punto al que se quiere llegar. Uno u otro tipo de navegación no se excluyen dentro de las mismas páginas, al contrario, cualquier usuario debería poder navegar por un material de la forma que más cómoda le resulte o preferir una u otra forma en función de los objetivos. Por ejemplo, si soy un estudiante autónomo, probablemente prefiera una secuencia lineal, en la que me deje llevar por los criterios de los autores del material. Por el contrario, si estoy en una fase de repaso dentro de mi aprendizaje, elegiré una estructura en árbol para acceder de la forma más rápida posible a la explicación que me interesa o a la realización de aquel ejercicio que sé que me costó hacer. Ver pantalla 2 de ejemplo - Tipo de conexión que permite. En este apartado incluimos tanto si está pensado el material para trabajarlo en red (on line) o si permite descargarlo y seguir trabajando con él (off line), incluso si tiene una opción de impresión, de forma que respete los gráficos, márgenes, etc. sin que se pierda información (hay páginas que no están pensandas para ser impresas y se desconfiguran al intentar pasarlas a papel). - Permanencia de la página. La presencia y estabilidad de páginas en la red puede llegar a convertirse en un problema. Siempre hay que comprobar, sobre todo cuando diseñamos nuestras propias actividades con material informativo de la red, que las páginas siguen ubicadas en la dirección que tenemos registrada. - Y, por supuesto, facilidad de acceso y rapidez de conexión. Las páginas que tardan mucho en cargarse, es decir, que tardamos mucho en ver de forma completa en nuestras pantallas pueden darnos mayores problemas de accesibilidad en horas punta. Ver este apartado en la plantillla para la evaluación D) Interfaz del material Con lo primero que nos encontramos al realizar actividades, es con su enunciado o instrucción. Dentro de esta "cabecera" de la actividad, hay dos tipos de descripción: - objetivos de la actividad, en los que también podemos incluir la contextualización de la actividad, para que los alumnos la entiendan. - la descripción del funcionamiento de la actividad, es decir, qué tiene que hacer el alumno. El manual de cualquier ciencia o disciplina cuenta con actividades que son enunciadas cubriendo estos dos objetivos. Todos estamos tan habituados a trabajar con estos materiales, debido a nuestra escolarización, y con cierta tipología de actividades, que a veces se podría obviar la parte de instrucciones sobre el funcionamiento. Con Internet ocurre lo mismo, pero en este nuevo entorno no se debería obviar la descripción de la interacción de la actividad, puesto que todavía hay muchas personas que no se han acercado a este entorno, aunque parezca increíble para aquellas personas que ya no podrían trabajar sin las nuevas tecnologías. Ver pantalla 3 de ejemplo
Claro, también es verdad, que muchas de las actividades que se presentan en Internet no están diseñadas específicamente para el entorno. No vamos a entrar en esto, pero parece evidente que no se trata de reproducir actividades tradicionales sino de aprovechar un nuevo medio con sus características (interactividad, multimedia e hipertexto). Importante es también, en la enseñanza de segundas lenguas o lenguas extranjeras, la lengua vehicular con la que el estudiante se encuentra. No hay que olvidar que el usuario normalmente se enfrenta de forma autónoma a estas páginas y facilitarle su entendimiento es fundamental. Con esto no estamos preconizando el uso de la lengua materna del estudiante o del inglés como lengua más extendida en la red, todo lo contrario, una vez definido el nivel y los objetivos de los materiales, habría que decidir en función de ello qué uso de la lengua de aprendizaje se va a hacer y qué utilidad va a tener el uso de la lengua con la que se comunican al estudiante las instrucciones, la descripción de normas lingüísticas, etc. (tal vez fuera ideal pensar en las dos opciones y que el estudiante autónomo pudiera elegir en función incluso de una "guía de aprendizaje" en la que se le aconsejara sobre qué pautas debe seguir con el material). La lengua objeto de aprendizaje tendría que ofrecerse con una adecuación y corrección exquisitas, a nivel lingüístico y pragmalingüístico. Se ha señalado al principio de este apartado que una de las instrucciones debería ser sobre el funcionamiento de la actividad. ¿Qué tipo de interacciones se ofrecen al estudiante?, ¿es variada su tipología? Nos estamos refiriendo a la dinámica con la que se resuelve la actividad, si hay que escribir, relacionar elementos de dos columnas, arrastrar, etc. Ver pantalla 4 de ejemplo Y como lo que queremos es que nuestros estudiantes aprendan, además de estar motivados por la calidad del material que se le ofrece y por la riqueza de interacciones diseñadas, tendremos que pensar mucho en las soluciones que le va a ofrecer el sistema. Es decir, si nos encontramos con una actividad en la que hay que relacionar dos columnas con cinco elementos cada una, ¿cuándo está pensando usted, lector, que es conveniente darle las soluciones?
Bueno, optar por a) o por b) va a depender de los objetivos de la actividad y de las estrategias de aprendizaje que queramos desarrollar en cada caso. Lo que sí nos parece claro, es que hay que tener cuidado cuando el alumno recibe respuesta inmediata sin darle ninguna oportunidad de reflexionar sobre su error, porque la actividad se puede convertir en un juego, como cuando en el parchís se va tirando el dado hasta que sale el número que necesito exacto (el dos, el seis, etc.) para llegar al final. Además de las soluciones cerradas o que el mismo sistema proporciona, el estudiante puede encontrarse con actividades abiertas que se resuelvan mediante foros, chats, correos electrónicos, etc. En este caso está claro que la respuesta no será inmediata. Ver este apartado en la plantillla para la evaluación E) Aspecto de la página ¿Es adecuada la disposición funcional del material para el objetivo pedagógico que se propone? ¿Permite el diseño de la página la máxima facilidad de uso? ¿Es atractiva la página? ¿Es clara y motivadora? En realidad, también estos criterios estéticos y funcionales los observamos en los materiales en papel, aunque no siempre de forma consciente. Una actividad puede estar bien diseñada por su autor pero tener, finalmente, una disposición confusa para el lector, usuario o estudiante. Los criterios estéticos también cumplen una función motivadora, sobre todo si hay que estar delante del mismo material de una forma continuada, bastante tiempo. Puede ser incluso, el aspecto lo que determine el éxito o fracaso de un material. Ver pantalla 5 de ejemplo
Por otro lado, es archirrecurrido el dicho "una imagen vale más que mil palabras". Cada empresa quiere "vender" una idea de lo que son y de cómo lo hacen a través de la imagen que les representa, con tarjetas personales, papelería, etc. Igual ocurre con un material didáctico: transmite una imagen, en nuestro caso, de la cultura de la lengua meta. Una imagen que habla de una época, de una forma de hacer las cosas en unos años, y que no se puede descuidar. Ver este apartado en la plantillla para la evaluación
A continuación incluimos una plantilla con todos los criterios que acaban de ser descritos con el fin de facilitar su aplicación a los profesores. 3. Usuarios: criterios de uso de la red en entornos E/LE Internet, como no podía ser de otra
manera, tiene sus acérrimos defensores y sus detractores. Pero ante
todo quizás haga falta serenarse un poco, cerrar los ojos y pensar
cuántas veces al día hacemos uso de la tecnología,
cómo se ha ido incorporando a nuestras vidas hasta volverse
Lo que se puede hacer es ir aplicando criterios que nos permitan ser conscientes del uso que hacemos para luego poder analizar los resultados y evaluarlos con el fin de hacer un mejor uso de la red en la clase E/LE. Pasemos a analizar el uso que hacemos de internet como herramienta educativa en E/LE. En este apartado, delimitamos el ámbito de los usuarios a aquellos a quienes utilizan el servicio que internet presta en el campo del español como lengua extranjera. Básicamente los recursos siempre son los mismos, cada uno de los recursos, a saber: la comunicación directa y simultánea, el correo electrónico, los foros y las listas de distribución, el acceso a las bases de datos, la mensajería en general, intranet, el BBS, las redes RDSI y el videotexto expanden el espacio y resuelven el dilema de la distancia. Depende de nuestras necesidades de comunicación y nuestras facilidades económicas y técnicas el que aprovechemos más unos que otros. Los usos que hacemos de la red, deberían cumplir ciertos criterios como los que exponemos. 1. Permiten encaminar el aprendizaje cuando lo evaluamos y fijamos objetivos. En primer lugar, el medio no debe entorpecer el fin. Si hemos decidido que necesitamos fotos del proceso de la elaboración de la paella y acabamos en el sitio del templo shintoísta de los estudiantes de Kyoto, pues esto significaría que nos hemos dejado llevar por la navegación libre y que no hemos cumplido nuestro objetivo (las fotos de cómo se hace la paella). Y de todo lo anterior nos habremos ddo cuenta cuando hayamos llegado al final de la tarea y la hayamos evaluado. Este medio exige que pongamos en marcha
diferentes procesos de conocimiento...
h) memorizaremos (seguramente ya has memorizado los pasos a seguir para suscribirte a un correro electrónico gratuito); i) adquiriremos conocimiento que se puede guardar o aplicar a necesidaddes prácticas (ya sabes cómo realizar búsquedas en un determinado buscador y puedes entrar en otros diferentes para realizar otras búsquedas) j) abstraeremos el significado (te interrogarás sobre lo que ya sabes, explorarás en tu propio intelecto para saber lo que todo eso significa para ti); l) interpretaremos procesos (después de ver las imágenes de la paella especularás sobre la posibilidad de hacerla en tu casa o comerla en un restaurante). 2. Permiten regular nuestras motivaciones, emociones y actitudes hacia la materia. Esto comporta cambio, cambio de actitudes, cambio de conocimiento, cambio de comportamiento, cambio en la manera general de entender las cosas. Si nos encontramos con una imagen interesante, querremos saber más sobre ella y entonces leeremos el texto que la acompaña, si nuestro interés sigue creciendo seguramente compartiremos esto con alguien y es muy probable que no nos despeguemos de la pantalla. Esto es solamente un ejemplo, pero ¿quién
no consulta asiduamente el Foro Didáctico del CVC o algunas de sus
secciones diarias, por ejemplo?
De hecho, internet como herramienta educacional: a) facilitaría ciertos hechos evolutivos (es diferente mi apreciación de algo antes y después de haberlo tratado desde la red porque he leído nueva información, porque alguien en un foro me ha facilitado nuevas referencias bibliográficas),
3. Permiten poner en marcha nuestros mecanismos de interacción. Evidentemente podemos intercambiar ideas
con gente de muchos sitios diferentes y
Pero también con los compañeros de clase y de trabajo y con otros profesionales distantes. Podemos elegir cuándo participar (mañana, tarde, noche, lunes o viernes) y también podemos recuperar la información perdida fácilmente. Cada vez que hemos conocido a alguien virtualmente sea en listas de distribución o en foros de discusión, al final siempre hemos acabado en alguna terraza o en alguna cafetería, es más, nos hacía mucha gracia conocernos. Casos como éste son más habituales de lo que nos creemos. Claro que siempre se trata de personas relacionadas con la enseñanza del español, así que tarde o temprano alguno de los dos acaba por hacer un viaje a España. También son muy numerosos los casos de estudiantes que conectan con alguien a raíz de una tarea de clase y acaban conociéndose en algún lugar del mundo. La transmisión de saber también se da de unas personas a otras y he aquí otra de las grandes aportaciones de internet: la interactividad. El mundo del aprendizaje es cada vez más dinámico porque ahora los usuarios podemos transmitir conocimiento a escalas anteriormente insospechadas. Se nos exige una actitud activa, con conocimientos metacognitivos ya que las oportunidades que nos ofrece este medio para expresarnos libremente no podrán ser bien aprovechadas por quienes adopten otro tipo de actitud. La interactividad de la que estamos hablando es fundamental porque tal como señalan Hodges y Sasnett "la comunicación es el papel de los ordenadores de hoy. La evolución de la informática ha sido una expansión continuada de instrumentos para la comunicación y la expresión de ideas". Los ordenadores se han transformado en herramientas para la comunicación. Por lo que todos los demás términos asociados a este medio confluyen para explicar la interactividad. En efecto, sólo nos basta mencionar a modo de ejemplo "autopistas de la información", porque no se trata de tener, manipular o detentar la información sino de hacerla circular. Asimismo se verifica la integración de medios que se acoplan para edificar la comunicación bidireccionalmente. Estos medios pasan a depender de la Teoría de la Comunicación "que es más abierta a una concepción intuitiva, global y sintética". El aprendizaje, que en un gran porcentaje se realiza en el aula, se convierte en un proceso esencialmente distribuido porque utiliza recursos que no se encuentran en ningún espacio físico aprensible sino que se ubica fuera en experiencias de interconexión educativa. 4. Ayudan a almacenar la información y a recuperarla. Si usamos la opción de "Favoritos"
para guardar lo que encontramos, si nos valemos de la opción para
ir hacia los documentos anteriores y posteriores, así como los de
detener, buscar y los demás de la barra de herramientas, siempre
podremos controlar nuestro acceso a la información.
5. Ayudan a producir y comprender aspectos sobre la materia en cuestión. Si volvemos al ejemplo de la paella, está claro que hasta el menos ducho en cuestiones gastronómicas, podrá explicar cómo es una paella, qué aspecto tiene, algunos de los ingredientes que lleva, etc. El papel de los profesores será primordial en la formación de individuos capaces de manejarse en este nuevo medio de manera técnica y metacognitiva. Los medios se combinan para ofrecer nuevas formas de transmisión de saberes desafiando los parámetros de la enseñanza clásica. Estas renovaciones implican al equipo docente, al profesor como mediador, se pone el énfasis en el aprendizaje, hay que diseñar y gestionar los recursos, la didáctica se basa en el carácter bidireccional y se fomenta la autonomía del alumno. La red es una herramienta con la que podemos
resumir la interconexión de los actos de cada individuo y de las
instituciones con la cultura determinada por un modo de hacer y comprender.
La lengua es otro vehículo para ello. Estos dos medios se unen para
entregar dicho acervo a un individuo.
6. Ayudan cuando surgen dificultades en la comunicación. ¿Qué mayor dificultad que la distancia espacial o temporal? Si en un intercambio en clase nos hablan de la paella y lo rica que está, basta con ir al sitio para verla. Cada vez que no sabemos decir algo, se puede usar una imagen. Si la dificultad no reside en el contenido y sí en algunos de los emisores, basta con no conectarse con tal persona. Si se trata de nuestro grupo de clase poco cohesionado, en el que tenemos una señora de 70 años, un empresario de 45, un estudiante de 16 y otros de variadas edades, en la red seguramente encontrarán temas que interesen a todos (basta plantear esta actividad en clase). Los recursos que nos ofrece internet alcanzan un rol muy importante ya que se convierten en una herramienta de comunicación y aprendizaje ofreciendo el medio, los contenidos y el entorno para realizarlo. Asimismo, se permite procesar la información al mismo tiempo que se comunica. La comunicación se establece a distancia e interactivamente. Estas modalidades permiten, tal como reiteramos a lo largo de estas líneas, el trabajo en equipo y la elaboración de proyectos comunes. Lo que no puede olvidarse es que las coordenadas de tiempo y espacio se vuelven más diligentes, activas y prontas. Ésta es la clave para interpretar muchos de los cambios impulsados desde la puesta en marcha de las redes. Este artículo, por ejemplo, no se habría realizado sin los recursos que internet aporta ya que las autoras nos encontramos en puntos geográficos muy distantes. Las actividades que diseñemos siempre tienen que estar relacionadas con el tema que estamos estudiando. Este tipo de tareas conduce a una gran comunicación entre los estudiantes y exige que ellos realicen ejercicios fuera de la pantalla de ordenador. Normalmente es aconsejable incluir estas actividades poco a poco y a medida que se vaya generando el entusiasmo colectivo, irán saliendo mejor. Plantilla para la aplicación de los criterios de usoA continuación incluimos una plantilla con todos los criterios que acaban de ser descritos con el fin de facilitar su aplicación a los usuarios. BIBLIOGRAFÍA
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© 2000
Facultat
de Filologia
Universitat de
Barcelona